Madrid, 19.11.2008 | 16:05 h.
Están advertidos de que puede ocurrirles, pero no escarmientan. Los micrófonos abiertos han jugado muy malas pasadas a nuestros políticos. Bono ha sido el último 'pillado', pero antes que él, otros comentarios sorpresa han dado mucho que hablar.
De hecho, más de uno tropieza dos veces en la misma piedra. El actual presidente del Congreso ya metió la pata cuando se le oyó llamar "gilipoyas" al entonces primer ministro británico Toni Blair.
Las cumbres internacionales son su territorio favorito. Muchos recordamos aquella en la que Zapatero quería cerrar un acuerdo: "Hay que cerrarlo, hay que cerrarlo como seea", se le oyó decir.
También dieron que hablar las confesiones del presidente del Gobierno al periodista Iñaki Gabilondo tras una entrevista en televisión.
No importa que el auditorio sea multitudinario. Tras un discurso en Europa a Aznar se le escucho criticarse a sí mismo: "Vaya coñazo que he soltado".
Ramón Jauregui ante cientos de militantes del PSOE: "joe, vaya letra", intentando leer una carta dirigida a la Mesa.
A Mariano Rajoy tampoco le sirvió de nada apartar el micrófono cuando, después del consejo de ministros, hizo un comentario a un compañero acerca de un periodista.
Muy pocos se han librado de sufrir algún descuido, aunque a algunos les da igual si el micrófono está cerrado o abierto, y no se cortan en expresar a viva voz sus opiniones.
Anterior
|
96 de 95
|
|
Los soldados españoles destinados en misiones en el extranjero pasarán estas fechas lejos de sus hogares
Con pegatinas en sus solapas, los líderes autonómicos del Partido Popular han pedido la dimisión del socialista Pedro Castro.
Antena 3 quiere celebrar los 30 años de Constitución y lo hace con una serie de reportajes sobre aquellos años.